Hace cien años, por la Real Orden de
8 de marzo de 1910, se autorizaba
a las mujeres españolas a matricularse
libremente en todas las enseñanzas dependientes
del Ministerio de Instrucción Pública. Comenzaba
así una nueva etapa para la historia de las mujeres,
marcada por el libre acceso a la educación superior y
la posibilidad de ejercer profesiones que antes les habían
estado vedadas. La necesidad de una legislación
específica que garantizase la llegada de las mujeres a
la universidad ponía de manifiesto hasta qué punto
el sistema educativo español se había creado por y
para los varones. Al fin y al cabo, la educación era un
elemento fundamental para la construcción de la
ciudadanía, la principal materialización del pensamiento
liberal ilustrado que, en sus etapas iniciales,
y al igual que en el resto del mundo occidental, dejó
fuera a las mujeres.
A lo largo de las cinco conferencias y la mesa
redonda programadas, tendremos ocasión de conocer
de qué manera las mujeres han estado presentes
en la producción del conocimiento durante los últimos
cien años; cuáles fueron los perfiles personales y
sociales, así como las trayectorias científicas y profesionales
de las pioneras de la educación; sus estrategias
para combatir las resistencias con las que se
toparon y los avances y los retrocesos a lo largo del
convulso siglo XX español.